Lo siento
Llevo un par de días en casa. Volví de mi viaje veraniego por el sur, durante 11 días. Viaje marcado por encima de todas las vivencias y anécdotas posibles, por un hecho que no ocurrió allí, ni tampoco en casa, sino a unos 1000 km en Barcelona, en la otra punta del triángulo que formaban esos 3 lugares. Era el segundo día de viaje, cuando iba en el coche de Paco al que acababa de conocer, a por mi coche. En ese momento Cris me llamó al movil para decírmelo. La pobre no sabía cómo. Pero finalmente dijo "One, que se murió Noe...". En ese momento te quedas parado asimilando la información. No dices nada, solo piensas. Hay silencio, y para ganar otros segundos para pensar, sueltas un sin sentido "¿Qué?". No esperas que te cuente otra cosa, ni que la historia cambie. Lo dices para ganar tiempo. Tiempo que quisieras regalarle a ella.
Despues me contó cómo había sido. Un accidente de tráfico, iba en moto con Fabi y un coche se los llevó por delante. Él estaba bien, pero ella no lo aguantó. A esas alturas, poco más se sabía. Y aun ahora, poco sé. Da igual, supongo.
Le pregunté quién se lo había dicho, y a quien iba a avisar yo. Y nos despedimos. Supongo que me habría afectado practicamente igual con cualquiera, pero que fuese Cris, quizá te toca un poco más. Ver a la niña de la sonrisa permanente, de la risa continua, hablándote tan triste, creo que afecta bastante más. Yo no hubiese tenido valor para decírselo a Cris, no lo habría tenido para hacerle eso a ella.
Realmente, tengo poco valor para estas cosas. Dije que iba a avisar a Javi, aparte de porque soy el que más relación tiene con él de los amigos de Noe, porque quería decírselo yo. No veo justo que otra persona nos hubiese robado eso, tanto habiendole avisado yo a él, como si hubiese sido él a mi. Como dije, tengo poco valor para estas cosas. Tardé casi una hora en llamarle. Iba en el coche de Paco, callado, con una solitaria lágrima cayendo por mi mejilla. Solo una. Y tenía claro a quien iba a llamar primero. Quizá porque no sabía qué hacer, quizá porque quería enterarme del entierro, quizá porque es ella. Decidí llamar a mi madre. Por esas cosas que hacen la vida tan enigmática, cuando llegué de vuelta con mi coche y me bajé a esperar a mis amigos, justo en ese momento, mi madre me llamaba al movil. Casualidades de la vida supongo. Hablamos 1 minuto sobre nada, y entonces le dije que viese los periódicos para ver si venía la esquela. Cuando quise explicar de quién, era demasiado tarde, ya estaba llorando y no podía hablar. Finalmente lo hice y me dijo que estaría atenta, que ya me llamaría. Justo en ese momento llegaban Ramon y Rody sobre los que acabó mi llorera.
Sobre una hora después, armé el valor para llamar a Javi. Nadie sabe hacer este tipo de cosas, ni te dice como se hacen, así que improvisas. La conversación fue bastante parecida a la mía con Cris.
Una vez puestos en situación, lo siento. Siento no haber ido al entierro, ni al tanatorio. Siento haber seguido de fiesta. Siento no haber estado con todos en esos días. Y lo siento, por no arrepentirme. Quería con todas mis fuerzas estar el día del entierro, con todos nuestros amigos. De verdad que lo quería. Pero el irme, no iba a cambiar nada. El hacerme otra vez los 1300 km, no cambiaría nada. No dejé de pensar en ello ningun día, pero nadie ganaba nada si yo volvía. Pensaba en volverme o en quedarme. Pensaba en llegar y escribir un texto, largo, como las infinitas cartas que teníamos el uno del otro. Supongo que lo justo era que yo hubiese estado allí, pero como se ha demostrado una vez más con todo esto, la vida no es justa. Lo siento Noe.
Desde que eras pequeña, no encajaste muy bien en el mundo. Supongo que por eso, viniste a parar a mi lado. Fuiste mi mejor amiga desde que tengo uso de razón hasta bien entrada la pubertad. Eras la persona con la que más chistes privados tenía, de todo lo que pasamos. El primer recuerdo que tengo, fue el cumpleaños del payasito. Eramos muy pequeños, y era tu cumpleaños. Solo me invitaste a mi. Estabamos tu familia y yo. Yo te regalé un payasito de plata. Supongo que, yo fui el payaso que entró en tu vida desde entonces. Lo malo es que eras alérgica, y nunca te lo pudiste poner. Desde entonces, para tu familia, fui el niño del payasito. Al ultimo cumpleaños al que fui, mi sobrenombre seguía siendo ese.
Como dije, nunca encajaste muy bien en este mundo. Solitaria, una extraña vida te hizo ser la eterna chica triste y enfadada con el mundo. Pero no conmigo. Siguieron pasando cumpleaños de uno y de otro. Posiblemente fue tu cumpleaños el primero que me aprendí de memoria. Y tu, desde que recuerde, siempre me felicitaste. Siempre me llamaste ese día. Curiosamente, tu funeral fue el día antes de mi cumpleaños. Este año me quedé sin felicitación.
Nos hicimos mayores y nos llevabamos mejor. Entonces empezó la época de las cartas. Cartas que siempre decíamos que quedaríamos para leerlas otra vez. Tengo una carpeta llena de ellas. De nadie más tengo tantas. Siempre que escribo algo, acabo encontrándome uno de nuestros chistes postales. Frases o expresiones hechas, que para nosotros tenían algun significado.
Curiosamente, empezamos a llevarnos menos cuando empezaste a salir con mi mejor amigo. Nunca lo había pensado, pero nunca habías tenido novio hasta entonces. A pesar de llevarnos menos, cuando lo dejasteis viniste a mi casa. Era de noche ya, y nada había cambiado. Me gustaba saber que aunque no nos viesemos, todo seguia igual. Despues vino el cambio de clase, cambio al instituto, cambio de amigos. Y como parecía que seguías sin encajar, dejaste de estudiar y te fuiste a otra ciudad. Valiente, la chica solitaria se fue a vivir con su novio a Barcelona. Y justo ahora, que parecía que habías encajado en un tipo de vida, un coche se la llevó.
Nos vimos solo hace 3 meses, y estabas contenta. Nos veíamos siempre que venías a Galicia. Ahora aun tengo tu msn añadido, aun tengo sms tuyos en el movil guardados y aun tengo tus emails, que sustituyeron en esta época a nuestras queridas cartas. Supongo que ahora, ya da igual arrepentirse por no haberte llamado, por no haber quedado más, por no haber ido al funeral, por no haber escrito algo así y que pudieras leerlo.
PD: Como a ti te gustaba. Un bikiño.
Despues me contó cómo había sido. Un accidente de tráfico, iba en moto con Fabi y un coche se los llevó por delante. Él estaba bien, pero ella no lo aguantó. A esas alturas, poco más se sabía. Y aun ahora, poco sé. Da igual, supongo.
Le pregunté quién se lo había dicho, y a quien iba a avisar yo. Y nos despedimos. Supongo que me habría afectado practicamente igual con cualquiera, pero que fuese Cris, quizá te toca un poco más. Ver a la niña de la sonrisa permanente, de la risa continua, hablándote tan triste, creo que afecta bastante más. Yo no hubiese tenido valor para decírselo a Cris, no lo habría tenido para hacerle eso a ella.
Realmente, tengo poco valor para estas cosas. Dije que iba a avisar a Javi, aparte de porque soy el que más relación tiene con él de los amigos de Noe, porque quería decírselo yo. No veo justo que otra persona nos hubiese robado eso, tanto habiendole avisado yo a él, como si hubiese sido él a mi. Como dije, tengo poco valor para estas cosas. Tardé casi una hora en llamarle. Iba en el coche de Paco, callado, con una solitaria lágrima cayendo por mi mejilla. Solo una. Y tenía claro a quien iba a llamar primero. Quizá porque no sabía qué hacer, quizá porque quería enterarme del entierro, quizá porque es ella. Decidí llamar a mi madre. Por esas cosas que hacen la vida tan enigmática, cuando llegué de vuelta con mi coche y me bajé a esperar a mis amigos, justo en ese momento, mi madre me llamaba al movil. Casualidades de la vida supongo. Hablamos 1 minuto sobre nada, y entonces le dije que viese los periódicos para ver si venía la esquela. Cuando quise explicar de quién, era demasiado tarde, ya estaba llorando y no podía hablar. Finalmente lo hice y me dijo que estaría atenta, que ya me llamaría. Justo en ese momento llegaban Ramon y Rody sobre los que acabó mi llorera.
Sobre una hora después, armé el valor para llamar a Javi. Nadie sabe hacer este tipo de cosas, ni te dice como se hacen, así que improvisas. La conversación fue bastante parecida a la mía con Cris.
Una vez puestos en situación, lo siento. Siento no haber ido al entierro, ni al tanatorio. Siento haber seguido de fiesta. Siento no haber estado con todos en esos días. Y lo siento, por no arrepentirme. Quería con todas mis fuerzas estar el día del entierro, con todos nuestros amigos. De verdad que lo quería. Pero el irme, no iba a cambiar nada. El hacerme otra vez los 1300 km, no cambiaría nada. No dejé de pensar en ello ningun día, pero nadie ganaba nada si yo volvía. Pensaba en volverme o en quedarme. Pensaba en llegar y escribir un texto, largo, como las infinitas cartas que teníamos el uno del otro. Supongo que lo justo era que yo hubiese estado allí, pero como se ha demostrado una vez más con todo esto, la vida no es justa. Lo siento Noe.
Desde que eras pequeña, no encajaste muy bien en el mundo. Supongo que por eso, viniste a parar a mi lado. Fuiste mi mejor amiga desde que tengo uso de razón hasta bien entrada la pubertad. Eras la persona con la que más chistes privados tenía, de todo lo que pasamos. El primer recuerdo que tengo, fue el cumpleaños del payasito. Eramos muy pequeños, y era tu cumpleaños. Solo me invitaste a mi. Estabamos tu familia y yo. Yo te regalé un payasito de plata. Supongo que, yo fui el payaso que entró en tu vida desde entonces. Lo malo es que eras alérgica, y nunca te lo pudiste poner. Desde entonces, para tu familia, fui el niño del payasito. Al ultimo cumpleaños al que fui, mi sobrenombre seguía siendo ese.
Como dije, nunca encajaste muy bien en este mundo. Solitaria, una extraña vida te hizo ser la eterna chica triste y enfadada con el mundo. Pero no conmigo. Siguieron pasando cumpleaños de uno y de otro. Posiblemente fue tu cumpleaños el primero que me aprendí de memoria. Y tu, desde que recuerde, siempre me felicitaste. Siempre me llamaste ese día. Curiosamente, tu funeral fue el día antes de mi cumpleaños. Este año me quedé sin felicitación.
Nos hicimos mayores y nos llevabamos mejor. Entonces empezó la época de las cartas. Cartas que siempre decíamos que quedaríamos para leerlas otra vez. Tengo una carpeta llena de ellas. De nadie más tengo tantas. Siempre que escribo algo, acabo encontrándome uno de nuestros chistes postales. Frases o expresiones hechas, que para nosotros tenían algun significado.
Curiosamente, empezamos a llevarnos menos cuando empezaste a salir con mi mejor amigo. Nunca lo había pensado, pero nunca habías tenido novio hasta entonces. A pesar de llevarnos menos, cuando lo dejasteis viniste a mi casa. Era de noche ya, y nada había cambiado. Me gustaba saber que aunque no nos viesemos, todo seguia igual. Despues vino el cambio de clase, cambio al instituto, cambio de amigos. Y como parecía que seguías sin encajar, dejaste de estudiar y te fuiste a otra ciudad. Valiente, la chica solitaria se fue a vivir con su novio a Barcelona. Y justo ahora, que parecía que habías encajado en un tipo de vida, un coche se la llevó.
Nos vimos solo hace 3 meses, y estabas contenta. Nos veíamos siempre que venías a Galicia. Ahora aun tengo tu msn añadido, aun tengo sms tuyos en el movil guardados y aun tengo tus emails, que sustituyeron en esta época a nuestras queridas cartas. Supongo que ahora, ya da igual arrepentirse por no haberte llamado, por no haber quedado más, por no haber ido al funeral, por no haber escrito algo así y que pudieras leerlo.
PD: Como a ti te gustaba. Un bikiño.


Publicar un comentario en la entrada