Contos dende a cripta: Pero 2 no es igual que 1 más 1

« Home | Magnolia » | Requiem por un sueño » | Torneo en Portonovo de PES5 » | ¿Qué sería un post sin lamentos? » | ¿Por qué me has abandonado? » | Perfección divina » | Mirarse, hablarse, quererse » | Robo » | Fin XGN'06 » | Clerks »

Pero 2 no es igual que 1 más 1

Algunos preguntan sino me canso. Otros quieren saber cuando desistiré. Entre ellos, yo mismo.
Y es que pocas veces estuve tan seguro. El otro día lo hablaba con alguien. Por mi educación, por como viví de niño, siempre cedo. Creo que hay personas cabezonas de por sí, que siempre defienden lo que creen, lo que quieren; pero creo que aunque pueda ir en los genes, depende de cómo se haya criado. No seré yo quien le diga a los científicos, qué comportamientos son propios, y cuales se ganan por educación y entorno, pero creo que la cabezonería, es uno de ellos. Si de pequeño aprendes que es una pérdida de tiempo replicar, que no consigues nada discutiendo, debatiendo, aunque lleves incluso la razón, acabas por desistir. Acabas por valorar más el tiempo que pierdes haciendolo. Acabas por odiar más el mal estar generado. Y lo dejas de lado. Aprendes a amoldarte, a ceder. Empiezas a vivir con lo que tienes, y sobretodo, a acostumbrarte. Te acostumbras a que puedes estar equivocado, a que no hay nada imprescindible y, sobre todo, a que no puedes luchar.

Pero lo bueno es que puedes despertar. La vida te despierta a su manera, dándote una de cal y una de arena. Y mientras te desperezas, piensas que no todo tiene que ser así. Dejas de asentir, dejas de ver como pasan las cosas y te enfundas unos guantes para pelear. Peleas tímidamente pero peleas. Consiguiendo la victoria. Empiezas a ver que no tienes porque estar equivocado. Y sobretodo, empiezas a pensar, que hay cosas que no son prescindibles. Y paradógicamente, pensar lo segundo, hará que lo primero no sea cierto. Pero te da igual, porque no vas a ceder tan facilmente.

Y entonces la ves. Y decides que vas a luchar. Que hay algo diferente, que no es como la vez anterior. Y fallas, porque ahora no estás acostumbrado. Pero la vida te da una segunda oportunidad. Te levantas ese día, sin saber por qué, pensando en que debías haber peleado más, que ahora nunca tendrás otra oportunidad. Pero te la dan. Y te pasas semanas acostándote a la hora a la que se levanta tu madre. Y todo comienza.

Estoy tan seguro, que es difícil rendirse. Lo peor, es que creo no ser el único que tambien lo está. Seguro de que todo sería un camino de rosas, amarillas, sin espinas. O con alguna, que te hiciese ver que sigues vivo. Quizá me equivoque pensando que no soy el único que lo piensa. Pero eso parece, y es lo que más me revienta. ¿Qué más hace falta?

A veces me pregunto cuando me cansaré. Y si esto es lo que me enseñará por fin, que realmente no servía de mucho pelear, que podía estar equivocado, que nada era imprescindible. Muchos días creo que ya me cansé. Otros me gustaría haberlo hecho. Pero no me gustaría levantarme un día, otra vez, pensando en lo poco que luché.




Prueba el Opera




Fotos

www.flickr.com

www.flickr.com

Autor


  • Soy ONe (Ver mi perfil)
  • Vivo en Vigo, Pontevedra, Galiza, Spain
  • En este blog, quiero practicar una nueva disciplina que hay que desarrollar: El arte de la misoginia.

Cosas para hacer

  • Publicar el manager mundialmente
  • Acabar inf. sistemas
  • Leer un libro
  • Aprender Java
  • Aprender PHP
  • Jugar un torneo importante de gaming
  • Plantar un arbol
  • Vivir fuera de casa
  • Ir a Holanda
  • Decirle a mi madre que la quiero
  • Escribir un libro
  • Rodar un corto
  • Enamorarme
  • Ir a Korea
  • Tener un hijo
  • No odiarla

//-->